Nos vamos de boliche.

No hay nada como el sonido de 10 bolos de madera estrellándose contra el suelo al mismo tiempo. ¡Chuza!

Frecuentemente olvidado y poco apreciado como un verdadero deporte de competencia, los bolos provienen de la antigua Grecia y Roma hace cerca de 4.000 años atrás. Jugar a los bolos sigue siendo el deporte con más participación en la nación, con uno de cada cuatro americanos jugando al menos una vez al año.

Además de ser divertido, sociable y competitivo, jugar a los bolos ofrece múltiples beneficios tanto para principiantes como para profesionales. Dominar este deporte de bajo impacto requiere de enfoque y control muscular. Cuando preparas y mandas la bola, los movimientos precisos fortalecen y tonifican tus músculos, mientras que los movimientos rápidos que usas para arrojar la bola por el carril mejoran tu resistencia, además de ofrecer beneficios para la respiración y el corazón.

Sea que estés teniendo un partido perfecto, o que no le estés dando ni a un sólo bolo, ni con la ayuda de los parachoques, el boliche es un deporte del cual todos pueden disfrutar, sin importar el nivel de experiencia. ¿Buscas un buen lugar en Philly donde tener una buena conversación y un buen partido? Visita “Erie Lanes,” donde se ofrecen torneos entre ligas profesionales y también partidos para toda la familia. Escoge un carril y ata los cordones de esas zapatillas elegantes porque ganes o pierdas, ¡lo vas a pasar de maravilla!